El mito de los fantasmas

El mito de los fantasmas

SEVILLA 19.1.2020 / Jose Manuel García Bautista

Una de las experiencias más interesantes que se realizaron en cuanto al fenómeno de la fantasmogénesis y el cerebro humano lo realizó el doctor Richard Wiseman, psicólogo y escéptico.

Trató de demostrar como un grupo de personas, al introducirlos en un lugar presuntamente encantado, podían sufrir experiencias que ellos tildaron de “paranormales”.

Estás tenían una explicación racional al estar en el campo de incidencia de campos electromagnéticos que influirían sobre la capacidad de percepción del ser humano.

Igualmente la poca iluminación, la limitación sensorial, la sugestión, la predisposición de los sujetos sobre los que se llevó a cabo este experimento, hizo que realmente se pudiera demostrar que todo ello recreaba experiencias llamadas “paranormales” y que realmente no eran tal.

Ello no es motivo para que todas las experiencias de este tipo tenidas en otros lugares sin estas características dispuestas -para recrear el fenómeno- obedezcan a causas naturales, hay un alto número de casos en el que lo inexplicable está muy presente.

Tanto que otros investigadores de universidades del prestigio de Duke o Princeton, en Estados Unidos, han valorado la catalogación de “anormales”, que ya es un importante paso a nivel científico.

Otros factores que afectan a la percepción del ser humano son sonidos que no percibimos pero que tienen una influencia directa en él, estos sonidos son aquellos que se encuentran por encima o por debajo de nuestro nivel de audición, los infrasonidos y los ultrasonidos, pudiendo provocar todo tipo de alucinaciones en nuestro cerebro si es expuesto durante mucho tiempo a ellos.

En Suiza, en la Escuela Politécnica de Lausana, se realizó otra interesante experiencia en la que se trataba de explicar la fenomenología de los fantasmas, esta vez gracias a un laboratorio dispuesto para ello.

Así se influyó sobre el cerebro de los voluntarios, en sus sensaciones, en las entradas sensoriomotoras.

Ello provocó escenas de todo tipo, sentirse acompañados, vigilados, cómo si un algo invisible permaneciera cerca de estas personas y que ellos, en su desconocimiento, las llamaran “fantasmas”.

Igualmente un robot actuó sobre movimientos en su cuerpo de forma retardada, ello hizo que se originara una sensación espacial distorsionada que hacía que realmente creyeran que unas manos invisibles estaban actuando sobre ellos, como si fuera un fantasma.

Con todo ello lo que tratamos de indicar es que la Ciencia, definitivamente, se ha interesado por este fenómeno, y trata de buscar respuestas estando la paranormal en la última posición.

Si bien es cierto que hay ocasiones en las que la opción paranormal es la más correcta y, por otra parte, hay casos que son del todo imposibles de explicar por nuestra Ciencia siendo esa opción la más lógica de valorar y sopesar.

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE: Los secretos del monumento a Bécquer y su simbología

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *