Tragedia histórica en Sevilla

Tragedia histórica en Sevilla

Sharing is caring!

SEVILLA 20.9.2020 / Jose Manuel García Bautista

La “Operación Clavel” fue una idea solidaria de ayuda a las personas que por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo (Sevilla) se quedaron sin nada.

Ocurrió el 25 de Noviembre de 1961 con el desbordamiento del arroyo; muchos perdieron lo poco que tenían y entonces, un locutor chileno llamado Bobby Deglané, y el director de Radio España, Manuel Zuasti, organizaron una caravana solidaria, con alimentos y víveres para los damnificados. Aquello fue un acontecimiento, muchos iban a recibir a la caravana, que debía venir por la carretera de Madrid en la avenida de Kansas City, que antes sólo era la carretera que iba a “La Corza” y la Carretera de Carmona, poco más.

Se trasladaban 142 camiones, 150 coches, 82 motos y muchos voluntarios, todos cargados ya no sólo de alimentos sino de enseres y juguetes también. Aquella caravana salió de Madrid el 18 de Noviembre y llegó a Sevilla al día siguiente a las dos de la tarde.

Los sevillanos se agolpaban en la carretera jaleando a los camiones que aún no habían aparecido, entonces surgió una avioneta que venía desde Madrid, que había despegado del aeródromo de Cuatro Vientos. Aquella avioneta llevaba un fotógrafo y decidieron hacer una pasada muy baja para hacer fotografías de la multitud, con la mala suerte que dio con unos cables de alta tensión de “Sevillana” que ya estaban allí instalados y cayó sobre las personas que esperaban a la caravana. Fue una tragedia.

NOTICIAS RECOMENDADAS

Miedo en la maldita ‘Carretera 55’

Cirujanos psíquicos: ¿fraude y realidad?

Terror en el reformatorio del pánico

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es ELITE-LEGAL1.jpg


Murieron veinte personas y más de cien resultaron heridas. Todo el mundo trataba de ponerse a salvo y otros buscaban un teléfono desde donde poder llamar. Las autoridades de la ciudad cancelaron todos los actos aunque la ayuda llegó y se repartió entre los necesitados por aquellas inundaciones.

Cuando llegaron aquellos camiones de hacer un viaje tan largo, por aquellas carreteras desde Madrid, desde la Plaza de Legazpi, no podían creer lo que veían. Los camiones los había cedido Comisaría General de Abastecimientos y Transportes y por particulares.

Pero en el camino se le fue uniendo más y más personas solidarias, en Valdepeñas se unió la “Operación Vino”. Además la primera imagen que se veía era la de María Auxiliadora adornada con flores y la benemérita al mando de un teniente coronel.

La radio fue vital en aquellos días, Radio España hizo el recorrido con una emisora portátil cubriendo la información. Al final la caravana medía casi catorce kilómetros, catorce kilómetros se generosidad, de corazón, de solidaridad.

… Aquellas carga quedaba repartida en 5 camiones de juguetes, 175.000 Kg. de patatas, 180.000 docenas de huevos, 1.630 Kg. de turrones y golosinas, 10.000 Kg. de sardinas y guisantes, 7.500 cajetillas de tabaco, 10.000 Kg. de jabón y detergente, 11.000 Kg. de lentejas, 5.000 Kg. de alubias y 3 camiones de vino.

Ya por la tarde del mismo día 18 se llegó a Córdoba y se hizo un festival en el Gran Teatro de Córdoba organizado por Radio Nacional de España de Sevilla con la ayuda de Radio Córdoba. Al día siguiente salieron para Sevilla, era temprano, las ocho de la mañana donde pararon previamente en Écija, la “Sartén de Andalucía” y en Carmona.

A las dos llegaron aquí con un recorrido ya planificado: autopista de San Pablo, calle Luis Montoto, avenida de Menéndez Pelayo y Plaza de España donde las autoridades recibirían a la caravana.

Tras la tragedia los camiones descargaron los alimentos en las Galerías Comerciales del Puerto. En el Pabellón de Uruguay y el entorno de la Exposición de 1929 y Guardería de Auxilio Social de Ciudad Jardín los juguetes para los niños. Se hizo un censo y se distribuyó toda la ayuda entre los más necesitados.

Fue Bobby Deglané quién dio el comienzo de la llamada “Operación Clavel”, desde las diez y media de la noche hasta pasadas las cuatro de la madrugada, y el programa lo daban otras emisoras de Radio Nacional de España.

Se consiguieron muchas ayudas que se cifraron en más de diez millones de pesetas de la época así como cantidades en metálico para paliar toda aquella tragedia de las familias sevillanas sin hogar.

Hubo un vendedor de chuchería de Madrid, llamado “Pirulo” que se ponía en el parque de “El Retiro” que dio 5000 globos para los niños, gente que donó enseres personales y artistas que hicieron galas benéficas sin cobrar nada.

Radio España recibía miles de llamadas al día, miles de llamadas solidarias, incluso doña Cayetana de Alba, la Duquesa, tan vinculada a esta tierra, se unió. Se tuvieron que reforzar los servicios telefónicos y hasta Mario Moreno “Cantinflas” desde México escribió dando su apoyo y solidaridad.

Al final, el día 17 de Diciembre se acabó la “Operación Clavel” con un programa especial en el que estuvieron la duquesa de Alba, el marqués de Valdivia, Natalia Figueroa o Sancho Dávila, entre otros.

El desbordamiento del Tamarguillo era y no era previsible, se habían acometido obras para evitarlo, más desde que en 1948 ya se desbordara una vez, pero en 1961 se desbordó a la altura del Polígono de San Pablo y bajó por toda la barriada de La Corza, San Benito, la Ronda de Capuchinos, Luis Montoto, en San Bernando llegó al segundo piso de las casas el agua, San José Obrero, El Fontanal. La situación fue muy complicada.

Se nombró a Manuel Calleja Álvarez como comisario especial de auxilio, pero el agua era imparable. Llegó a más de cuatro metros de altura y por el sistema de alcantarillado hizo de “vasos comunicantes” y finalmente llegó a la Alameda de Hércules y de ahí a todo el casco antiguo. Sevilla estaba inundada. Pero sólo falleció una criatura, de poca edad, que estaba en una choza.

Trato de ayudar todo el mundo, el Ejercito, americanos que vinieron en helicópteros, la policía, los bomberos, pero no daban abasto. El gobernador civil era Hermenegildo Altozano y el alcalde era Mariano Pérez de Ayala, se decretó el estado de emergencia y Franco nombró a Pedro Gual Villalbí una especie de ministro de emergencias, y al venir a Sevilla se dio cuenta de cómo estaba la situación pidiendo ayuda al gobierno del régimen.

El Ayuntamiento hizo lo propio nombrando a concejales por distrito y creando refugios de emergencia para los damnificados.

Hubo un gesto muy hermoso y que fue que todos los coches de caballo de Sevilla se trasladaron allí a recoger y transportar a los heridos. La gente nunca se fio del Tamarguillo, le decían:

“Chiquetito pero matón”.

En cuanto a la avioneta pues el piloto falleció pero el fotógrafo resultó ileso, se llamaba Antonio y era corresponsal fotográfico de muchas revistas de Madrid. Al final lo que debió ser una jornada de gozo se tornó en una tragedia.

TE ASESORAMOS

ESCÚCHANOS

https://www.eliteradiosevilla.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares