MISTERIO

Misterios del Tercer Reich

Sharing is caring!

SEVILLA 25.4.2020 / Jose Manuel García Bautista

Curiosamente se permitió el culto budista dentro de territorio alemán, tal vez por que los nazis buscaban a la raza aria en sus continuas expediciones al Tibet, ejemplo de ello es el congreso budista europeo celebrado en 1933 en Berlín.

Entre tanto Himmler organizaba expediciones al Tibet en busca de la raza aria. La Ahnenerbe (Herencia de los Ancestros) investigaría en el castigado enclave entre 1931 y 1939 a las órdenes del biólogo Ernst Schäfer.

Alexander Berzin opinaba a este respecto: “La política nazi de tolerancia hacia el budismo no demuestra influencia alguna de enseñanzas budistas en Hitler ni en la ideología nazi. Una explicación más factible es el deseo de Alemania de no perjudicar las relaciones con Japón, su aliado budista.

Al final de la guerra en la batalla de Berlín incluso hubo pequeñas formaciones de monjes budistas que lucharon contra los rusos. Al respecto de la situación religiosa en el Reich, se llegó a ver a la religión como una fuerza que podía contribuir a repeler al marxismo ateo, y se llegaba incluso al punto de considerarlas como un instrumento de una dictadura antimarxista.

El propio Hitler expresamente veía en las Iglesias cristianas «los más importantes factores del mantenimiento de nuestro carácter nacional», y por ello mismo trataba de colocarlas al servicio de una ideología nacionalista del todo opuesta al mensaje cristiano («El pueblo alemán no es heredero del pecado original, sino noble por naturaleza»).

Esta ideología contenía, al menos en sus rasgos fundamentales, elementos de una religión sui generis en competencia con el cristianismo, los cuales se reflejaban con toda claridad en el movimiento iniciado por Mathilde Ludendorff «en pro de un conocimiento alemán de Dios acorde con la raza» y su correspondiente organización Ahnenerbe.

La cuestión de la religión vista como una manera de interpretar el mundo estaba contemplada desde las ideas que relacionaban el código genético con el comportamiento espiritual de las razas y que sostenían la «adecuación racial» o grado de acomodación a la idiosincrasia de la raza que debía asumirla para la preservación de la identidad y la cultura nacionales.

Así, bajo el régimen nazi, el programa de una «religión conforme a la raza» tuvo como una de sus metas, despojar al cristianismo de todo rasgo judaico”.

Todo en el sistema de propaganda nazi tenía una explicación, tenía una razón de ser, estaba estudiado milimétricamente. El llamado “Schwarze Sonne” o “Sol Negro” fue utilizado como diseño para el mosaico del Castillo de Wewelsburg, representanco un sol oculto de doces rayos, siendo la fuente de poder de los arios… Con ello se estableció un sistema de creencias ario como descendientes de los teutónicos.

Dentro de sus creencias había un lugar destacado para lugares legendarios como la Atlántida, Thule, Hiperbórea, Shambala, Agartha o la estrella de donde dcían que provenía la raza aria: Aldebarán.

Además trataban de evitar lo que le sucediera otrora a la llamada raza maestra (Herrenrasse) que fue avocada a la extinsión –según sus creencias- debido al mestizaje con razas inferiores…

Hitler fue un obsesionado de la denominada “lanza del Destino”, durante su etapa como pintor de acurelas en Viena no faltaba ningún día a su cita con la reliquia. La leyenda decía que quién la portó domino el mundo, como lo hizo Carlomagno, y él ansiaba poseer esa reliquia, a tal punto que una de las primeras acciones que llevó a cabo, repaldado por la cúpula del poder nazi al entrar en Viena tras la anexión, fue la de tomar la preciada reliquia, pensaba que con ella nada podría detener el avance nazi.

Dentro del Partido Nazi se creía en el poder de las reliquias, no pertenece a una ficción cinematográfica que buscaran reliquias por todo el mundo. El Arca de la Alianza, la Vara de Moisés o el Santo Grial fueron objetos codiciados por los nazis. Del Santo Grial se decía tenía poderes sobrenaturales, al igual que la Lanza de Longinos, afirmándose que quien bebiera de esa copa podría curarse de cualquier enfermedad que tuviera, incluso llego a afirmarse que la persona que bebiera de la misma lograría la inmortalidad.

El investigador Otto Rahn, a la sazón miembro de las SS, lo buscó con afán en Montsegur (Francia) o en Montserrat (Cataluña) el 23 de octubre de 1940 contando con el apoyo de mismo Himmler. De hecho al morir Otto Rahn se distribuyeron ejemplares de su obra “La corte de Lucifer” entre los miembros de la SS de más alta graduación.

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:

https://www.isbylex.com

Related posts

El enigma de la Catedral de Jaén

Jose Manuel Garcia Bautista

Fenómenos paranormales en la vieja ‘Cruz Roja’

Jose Manuel Garcia Bautista

Pinochet: la muerte chilena

Jose Manuel Garcia Bautista

Leave a Comment

shares