Llevar la pegatina de la Itv en un coche que no la ha superado es delito

Llevar la pegatina de la Itv en un coche que no la ha superado es delito

Sharing is caring!

Redacción, 14 Julio 2020.- El Supremo ha establecido que la utilización no autorizada del distintivo oficial de haber superado la ITV es constitutiva del delito de uso de certificación falsa.

Es la del artículo 399.2 del Código Penal, en relación con el artículo 400 bis del mismo texto legal.

La sentencia resuelve si la pegatina de la ITV puede tener la consideración de documento oficial.

O de certificación a los efectos de los delitos de falsedad.

Son los descritos en los artículos 390 y siguientes del Código Penal.

De modo que la utilización de distintivo genuino, pero en un vehículo que no se sometió o que no la superó, puede integrar el delito.

El Supremo responde afirmativamente a la cuestión jurídica planteada.

Sentencias contradictorias

Recuerda en su sentencia que había sido resuelta de forma contradictoria por distintas audiencias provinciales.

Así, el alto tribunal cita una sentencia de la Audiencia de Asturias, que consideró que la pegatina de la ITV constituía documento oficial.

Y otra de la Audiencia de Las Palmas, que entendía que era un certificado.

En ambos casos coincidían en que su uso por quien no estaba autorizado para ello era delito de uso de certificación falsa.

Por el contrario, la Audiencia Provincial de Barcelona sostuvo que la pegatina de la ITV tiene la naturaleza de mero instrumento distintivo.

O marca facilitadora del control policial.

Por lo que el uso de las pegatinas por quien no esté autorizado para ello, no está integrado en el concepto a los que se refiere el artículo 400 bis.

Concluyó que tan solo la ficha o tarjeta ostenta el carácter de documento oficial pero no su distintivo.

Por lo que creía que su colocación era sancionable por vía administrativa y no penal.

Proceso de control de la Administración

El Supremo destaca que el proceso de certificación o su control corresponde a la Administración pública.

Por lo que cualquier reproducción o manipulación de estos marcadores, o la utilización no autorizada, se integra en la finalidad probatoria que se asigna al distintivo.

Y adquiere por ello su pleno significado, por lo que se encuadra plenamente en los dos primeros números del artículo 399 del Código Penal.

La sentencia concluye que “los distintivos gráficos tienen la consideración de certificado a los efectos del artículo 399 del Código Penal, cuando confluyen en ellos las siguientes características:

1) Una previsión normativa que identifique un conjunto de productos, de servicios o de situaciones, a los que se exige cumplir unas cláusulas específicas para poder ser merecedores de una consecuencia también prevista;

2) El establecimiento de un sistema cerrado para el control de los condicionamientos impuestos;

3) La previsión normativa de un sello, o de un distintivo, al que se atribuye el significado de acreditar que concurren esas previsiones específicas en el objeto al que se incorporen

y 4) Que corresponda a la administración pública vigilar la satisfacción de las exigencias de ese proceso”.

Además, recuerda que la Directiva 2014/45/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de abril de 2014, equipara la capacidad demostrativa que corresponde al certificado con los sellos adhesivos que específicamente se registren para esa función.

El caso concreto

En el caso concreto, el Supremo confirma la condena a una pena de multa de 720 euros por delito de uso de certificado falso.

Se impuso al propietario de un turismo que llevaba pegada en la luna delantera un distintivo que tenía como fecha de validez septiembre de 2019.

Cuando el vehículo tenía caducada la ITV desde el día 5 de mayo de 2016.

Según los hechos probados, el acusado, “con un fin falsario y con el objeto de no ser sancionado por tener la ITV caducada, haciendo uso de un documento auténtico sin ser su legítimo titular, procedió a pegar en su vehículo la pegatina V-19, sin ser correspondiente a su vehículo”.

El condenado recurrió al Supremo defendiendo la atipicidad de su conducta.

Consideraba que la pegatina indebidamente adherida ni era un documento oficial.

Ni una certificación que justificase la aplicación del artículo 400 bis del Código Penal.

ASESÓRATE EN ISBYLEX ABOGADOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE

ESCÚCHANOS EN ÉLITE RADIO SEVILLA

https://eliteradiosevilla.es/

SÍGUENOS EN YOUTUBE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares