El Titanic y la literatura profética

El Titanic y la literatura profética

SEVILLA 16.10.2019 / Jose Manuel García Bautista

El escritor Morgan Robertson publicó una novela en 1898 titulada “The wreak of the Titan”, una novela llamada a ser profética.

Este escritor decía estar inspirado por un “espíritu” y solía escribir en estados de semi-trance hasta que la inspiración parecía llegar a su hábil pluma.

Lo cierto es que pese a ello Morgan Robertson no pasó nunca de ser un mediocre escritor. La relevancia de su novela estriba en las coincidencias existentes con la tragedia del “Titanic”.

En su novela reflejaba el hundimiento de un trasatlántico en aquellas mismas aguas y con unas características que hacen pensar que su novela es algo más que una casualidad con el futuro.

Estas son las principales “coincidencias” entre la novela de Robertson y el mítico paquebote.

Nombre del barco Titán Titanic

Eslora 275 m 300 m

Tonelaje 25.000 T. 30.000 T.

Propulsores 3 3

Mástiles 2 2

Velocidad máxima 25 nudos 25 nudos

Capac. transporte 3.000 pasaj. 3.000 pasaj.

Botes salvavidas 24 20

El buque de Robertson se hundiría irremisiblemente tras chocar con un iceberg una noche de Abril muriendo la mayor parte del pasaje…

En 1911 se publicó un libro en Nueva York en el que se hacían una serie de predicciones para el año 1912, había sido realizado por una serie de videntes y astrólogos en el que pusieron de manifiesto sus visiones, premoniciones y predicciones.

En un apartado de ese libro decía: “un titán del mar, un coloso se hundirá en las aguas heladas del Atlántico norte…”.El “Titanic” aún no había sido botado…

W. T. Stead pereció en la tragedia del “Titanic”, la particularidad de su muerte es que 32 años antes, en 1880, publicó un cuento en la Pall Mail Gazette llamado “Futility” donde recreaba el hipotético hundimiento de un lujoso trasatlántico en el Atlántico Norte.

En 1892 volvía a narrar la historia de otro colosal hundimiento y en 1910, guiado por una extraña obsesión, daba una conferencia sobre la seguridad en los barcos…

Incluso llegó a soñar con su propia muerte a bordo de uno y confesó a sus más allegados que “sabía que su muerte se produciría en el mar”.

Se dice que la conferencia sobre la seguridad en los barcos la ilustró con un espeluznante dibujo donde se le podía ver a él mismo como víctima de un naufragio.

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Jose Manuel Garcia Bautista

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