El temible leyenda del traje del difunto

El temible leyenda del traje del difunto

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SEVILLA 28.6.2020 / Jose Manuel García Bautista

El ser humano es presumido por naturaleza, unas veces más y otras veces menos, depende se al persona. Pero todos hemos sentido el impulso de, en ocasiones especiales, estar especialmente atractivos con un fin concreto: sorprender, enamorar, llamar la atención…

Muchas son las motivaciones del ser humana para tal forma de comportamiento, y es en ese marco donde nos llega la siguiente leyenda urbana, importada directa y textualmente de los Estados Unidos por que tiene el comienzo de toda buena leyenda: “El primo de mi primo, que trabaja en la sección de moda femenina del “Neiman Marcus” de Bervely Hills, me contó esta historia “real” el último día de Acción de Gracias.
Me contó que, dado que en “Neiman” tiene una política de devolución de artículos muy flexible, muchas mujeres acomodadas cargan en sus cuentas vestidos de 10.000 dólares, se los ponen una vez, los mandan limpiar en seco y los devuelven a la tienda.

Un dependiente de la tienda le conto una cosa que había pasado por culpa de esta costumbre antes de que el trabajara allí. Después de que una mujer devolviera un carísimo vestido de marca, otra mujer lo compró y, cuando se lo puso, le brotó un sarpullido espantoso.

La mujer fue a ver a un dermatólogo, quién le dijo que tenía que ponerle en tratamiento para combatir un envenenamiento por formaldehido, y ella demandó a “Neiman” por el coste del tratamiento médico.

Los de la tienda investigaron que había pasado y fueron a ver a la primera mujer, quién admitió que su madre había expresado su deseo de ser enterrada con aquel vestido. Pero la hija no quería enterrar un vestido tan caro, así que se lo pidió al embalsamador después del funeral y lo devolvió a la tienda.

La segunda mujer estuvo en contacto con el formaldehido con el que se había empapado el vestido del cadáver.

Creí que la historia era incierta hasta que el otro día mi novia me contó que su abuela no le dejaba comprar ropa en tiendas de segunda mano porque sabía de una mujer que había muerto intoxicada por formaldehido proveniente de un vestido usado”.

Esta leyenda urbana también la podemos encontrar encarnada en una bella joven que acude a una fiesta con él puesto. Luces bellísima pero se va encontrando mal hasta que muere en el sillón de la fiesta por la acción del líquido embalsamador… Es narrada de diferentes formas pero en todas hay un denominador común: no es real.

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