El misterioso ‘hombre pez’ de Lierganes y Cádiz

El misterioso ‘hombre pez’ de Lierganes y Cádiz

CÁDIZ 9.10.2019 / Jose Manuel García Bautista

Se llamaba Francisco de la Vega Casar y nació, en 1747, en un bello pueblo cántabro llamado Liérganes.

Desde pequeño demostró unas especiales cualidades para desenvolverse en el agua y quizás esa rara atracción es la que le llevaría a vivir su particular vida…

La historia del hombre-pez de Liérganes es una historia real, extraña pero real, a mediados del siglo XVIII en la localidad santanderina, y que hoy es ya una leyenda.

Cuando tenía quince años Francisco de la Vega Casar se trasladó a Bilbao para aprender el oficio de carpintero, una tarde, junto a dos amigos, va a darse un baño al mar, se quitan las ropas y se zambullen en el agua…

Francisco comenzó a nadar hasta perderse en el horizonte… No regresó, lo dieron por muerto, por ahogado; así se le comunicó a su familia que lloraron desconsolados su “muerte”.

Casi cinco años después unos pescadores en Cádiz divisaron a un ser que salía y entraba en el agua nadando a gran velocidad, como si fuera un pez, pero sin embargo sus formas eran humanas…

Echándole pan lograron capturarlo y creyendo que estaba poseído por el demonio lo llevaron al Convento de San Francisco, cualquier signo de sociabilidad era nulo con aquel ser casi pelirrojo y de uñas desgastadas…

Con el paso de las semanas, muy guturalmente logró decir “Liérganes” y un eclesiástico de esa misma localidad recordó el episodio trágico de Francisco de la Vega.

Fue llevado a Santander, a Liérganes, donde su familia –no sin problemas- lo identificó, pero Francisco de la Vega estaba ausente…

Durante los siguientes nueve años sólo decía: “pan, vino, tabaco”, sólo eso; un día se arrojó de nuevo al mar y desapareció.

*Fragmento: “Cádiz Misteroso” (Ed. Almuzara, Jose Manuel García Bautista).

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Jose Manuel Garcia Bautista

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