El misterio de las pirámides de China

El misterio de las pirámides de China

SEVILLA 21.1.2020 / Jose Manuel García Bautista

China es tierra rica en Historia, Leyendas y Misterios, uno de ellos tiene que ver con las pirámides que podemos encontrar en el país y que, aún, se confunde si son monumentos funerarios o tumbas.

A todos sonará el denominado como “Ejército de Terracota” y el emperador Qin Shi Huang (247 a. C. hasta el 221 a. C. y primer emperador de la China unificada, del 221 a. C. al 210 a. C.), él fue el mítico Emperador Amarillo.

Bajo su mandato se inició la construcción de la Gran Muralla tras consultar un oráculo que profetizaba el ataque de un pueblo “bárbaro”. Pero quedará eternamente vinculado cuando en el año 1974 se descubrió su mausoleo subterráneo con los miles de guerreros de terracota, en Xi’an.

Así encontramos que la llamada “Pirámide Blanca” no sería otra cosa que el túmulo de la tumba junto con todos sus tesoros, para disimularlo de cara a los ladrones de tumba los disimilaron sembrando árboles y pasto para que pareciese una colina, y lo lograron.

Aunque la ubicación de la “Pirámide Blanca” fue todo un misterio el piloto neozelandés Bruce Cathie aseguró haberla localizado pero las autoridades chinas negaron la existencia de la misma e indicaron que eran sepulturas de emperadores de la dinastía Han Occidental, que fueron posteriores al Primer Emperador.

Cathie escribió: “Los registros dan una versión diferente de la vida de los emperadores. Como las tumbas no han sido científicamente analizadas y no se han visto marcas en el terreno, es difícil formular conclusiones”.

El alemán Hartwig Hausdorf, en el año 1994, pudo contar hasta veinte construcciones piramidales.

Que ambos “descubridores” fueran autores de libros de misterios tampoco ayudó demasiado.

Hausdorf explicó: “Hablé con arqueólogos que al principio negaron que existieran pirámides, pero finalmente reconocieron que existían. Me sentí muy complacido cuando la misma gente me dio más permiso para entrar en otras “zonas prohibidas” cuando volví en 994. Era como si yo hubiera entrado en una colmena. Las fotografías que tomé en marzo y octubre de 1994 son la prueba que silenció cinco décadas de rumor. La mayoría de los científicos negaron la existencia de pirámides en China, pero cuando le mostré las imágenes no pudieron hacerlo más”.

Como dato curioso indicar que la alineación de las pirámides de China, Egipto y México con el Cinturón de Orión sería casi análogas y bastante significativa.

La alineación astronómica podría fijarse entre el 1.500 a.C. y el 500 a.C., curiosamente cuando se narra la llegada de los emperadores que descendieron del cielo en dragones voladores.

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