El flamenco se reencuentra con sus raíces en África

El flamenco se reencuentra con sus raíces en África


Redacción 11.7.2019.-

La inspiración de leyendas como Paco de Lucía ha llegado a África, donde le admira el guitarrista keniano Kevin Munyi, quien se sumerge en los orígenes africanos del flamenco para llevar la magia de ese arte a escenarios de Kenia y Tanzania.

Nacido en Nairobi, criado en Estados Unidos y de formación autodidacta, Munyi, cuyo nombre artístico es “El Guitarrista” (en español), reconoce ser de los pocos, si no el único, que toca flamenco en Kenia.

Pero este artista asegura a Efe que actualmente “las artes se están abriendo y la gente tiene cada vez más interés para aprender este género y consumirlo en conciertos”.

Suele tocar en solitario y acompaña sus piezas con grabaciones de cajón, zapateado e incluso con un djembe (tambor africano) en directo, que representa el origen ancestral de la percusión flamenca.

“La historia del cajón se remonta a los esclavos africanos que fueron a Sudamérica en el siglo XVI y empezaron a tocar la percusión en cajas porque no disponían de sus instrumentos indígenas, que eran los tambores”, subraya Munyi a Efe en una cafetería de Nairobi.

Esta influencia musical en la época de la esclavitud no sólo se vio en Sudamérica, sino también en España, donde en los siglos XVI y XVII, especialmente en las ciudades portuarias de Sevilla y Cádiz, los esclavos llegaron a representar el 10 por ciento de la población.

Con una “s” herrada en una mejilla y la figura de un clavo en la otra que conformaban un jeroglífico, los africanos quedaban marcados y diferenciados del resto.

“Cuando los esclavos desaparecieron de la Península su presencia quedó olvidada y los españoles consideraron más importante relacionar el flamenco con los gitanos porque, aunque fueran un grupo excluido socialmente, eran considerados autóctonos y los africanos no”, explica el bailarín de flamenco Álvaro Murillo.

Murillo, oriundo de Extremadura, presentó hace una semana su obra “El barbero de Picasso”, un homenaje al pintor y al cantaor Enrique Morente, en un pequeño auditorio del Teatro Nacional de Kenia abarrotado que le dedicó una cerrada ovación.

Kenianos y españoles residentes en Kenia escucharon a Morente cantar temas como “Autorretrato” y “Pan Tostao” bajo unos focos azules, mientras Murillo se movía en un tablao abducido por la música, mostrando así una nueva cara del flamenco que huye de la tradición y se mezcla con movimientos del baile contemporáneo.

Antes del espectáculo, Murillo impartió un taller en la Universidad Kenyatta en la capital keniana para los curiosos que querían descubrir el flamenco.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

error

Aries Luna

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *