Historia MISTERIO

El enigma del Jardín del Edén

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SEVILLA 3.3.2020 / Jose Manuel García Bautista

A todos nos ha fascinado el relato del Génesis donde se narra las delicias del Jardín del Edén, aquel lugar llamado “Paraiso” donde los “primeros” hombre encarnados en Adán y Eva tuvieron su primera morada.

En el Génesis (2.8 y 2.15) se nos dice: “Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso ahí al hombre que había formado” y “Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase”.

Los arqueólogos e historiadores han tratado de buscar el Jardín del Edén durante siglos si localizar su ubicación exacta, se sabe que estaría en una zona del Cercano Oriente del que surgía un río que se dividía en cuatro ramas, esos ríos eran el Pisón que rodeaba la tierra de Havila; el Gihón que rodeaba la tierra de Cus en Etiopía; el Hidekel que se ha identificado con el río Tigris; y el río que partía hacía orienta que sería el Eúfrates.

Génesis 29 y 30: “(29) También [Dios] les dijo [a Adán y Eva]: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla;todo esto les servirá de alimento. (30) Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.»”

En el Jardín del Edén, que algunos autores y estudiosos han interpretado como un huerto, habría también frutos prohibidos, entre ellos estaban el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida. Si desobedecían la orden de Dios de no probar su fruto sería maldecidos y expulsados de allí. La leyenda es conocida: Adán y Eva comieron del fruto “inspirados” por una serpiente y el Pecado cayó sobre ellos, la tentación fue más fuerte que su devoción, que su Fe. Y como el resto de los mortales fueron seducidos por lo prohibido.. “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre” (Génesis 3.22).

Resulta paradójico por que nuevamente encontramos en los relatos bíblicos claras analogías con la mitología sumeria, por si se hubieran inspirado en ella para escribir partes del libro sagrado… Así el Dios Enki creó al ser humano y le dio para vivir un lugar de riqueza animal y vegetal, donde podrían vivir sin trabajar con el fruto de la naturaleza para su sustento…Pero el ser humano era malpensado y su comportamiento era inadecuado, así que Enki los castigó y expulsó del Paraiso… ¿les suena?

Con todo ello los estudiosos, historiadores y arqueólogos han tratado de ubicar su localización, para un nutrido grupo de ellos este lugar inicialmente paradisiaco se encontraría al Este de Israel entre Mesopotamia y Arabia, posicionándonos en función de los ríos Tigris y Eúfrates. Todo ello en caso de haber realmente existido.

Para otros sería la adopción del Jardín de las Hesperides semita donde habitaba un dragón de cien cabezas que atendía al nombre Ladón y que era el guardían del árbol de la inmortalidad, si se robaba su fruto Hera lo consideraba un sacrilegio… Curiosamente Dios, en el Jardín del Éden, colocó en la puerta a un ángel guardián con una espada de fuego…

Quizás sea una leyenda, un relato mitológico reconvertido en bíblico…¿ o quizás no? Quizás estuvo en las riberas de esos ríos, Tigris y Eúfrates, formando un vergel natural que podría ser llamado Paraíso teniendo en cuenta todo lo que estaba a su alrededor que eran las áridas arenas de un desierto que cambiaría mucho en los siglos y milenios venideros…

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