El enigma de las esferas de luz… ¿Resuelto?

El enigma de las esferas de luz… ¿Resuelto?

SEVILLA 15.2.2020 / Jose Manuel García Bautista

Es uno de los mayores misterios que podemos encontrar en la Naturaleza, muchos científicos se ha acercado al mismo y muy pocos son los que han podido explicarlos satisfactoriamente, son los llamados ‘rayos Globulares’ que, sin dudas, alguna vez ha debido de ver e, incluso, inquietarse con su sola aparición.

Los rayos son un fenómeno natural que asustan a muchas personas, los hay de muy diferentes formas, desde los lineales a los difusos, pero de entre todos, por su extrañeza, destaca el rayo globular, un tipo de rayo encuadrado dentro del fenómeno atmosférico que ha generado una gran cantidad de comentarios y debates debido, sin dudas, a lo extraño que rodea a todo lo relacionado con el mismo, un enigma del siglo XX pero con profundas raíces desde tiempos inmemoriales.

Los rayos globulares, a lo largo de la Historia, han dejado historias llenas de misterios que no hacen más que agrandar su ya dilatada historia de terrores. Curiosamente son muchos los científicos que opinan que los rayos globulares son más que invenciones fruto de la imaginación desbordada de personas con el ánimo de asustar y engañar, para otros la realidad del fenómeno es indemostrable, pero todo ello no puede acallar a los miles de testimonios que nos hablan de éste misterioso fenómeno.

Habría que comenzar por la definición de lo que es un rayo, que no deja de ser una descarga de luz en forma de arco, su duración media es de apenas unas milésimas de segundo pero su imagen perdura en la retina de aquel que es testigo del mismo. El voltaje que puede alcanzar uno de estos rayos es de cientos de millones de voltios, una descarga sobre una persona puede llegar a matarla con casi absoluta certeza y el que caiga o no un rayo depende solo de la diferencia de potencial eléctrico en las capas altas de la atmósfera, de las cargas desiguales en las nubes y en la Tierra.

Cuando llueve y hay tormenta con aparato eléctrico (truenos y rayos) es recomendable no buscar refugio bajo un árbol es un error pues por todos es sabido que tienen la particularidad de ‘atraer’ a los rayos. Igualmente no es aconsejable acercarse a objetos descubiertos de metal, el contacto con uno de ellos durante una tormenta aumenta las posibilidades de ser alcanzando por uno de estos engendros naturales con un efecto devastador sobre el organismo humano… Literalmente electrocutado.

Los rayos globulares son una variante de los rayos, algo que surge de no se sabe dónde y que la Ciencia más oficial se resiste a creer. Pero poco a poco la Ciencia se ha ido acercando a su misterio y científicos japoneses afirman que podría tratarse de balones de plasma, no obstante la posibilidad es remota pues los balones de plasma tienen la particularidad de ascender como si fuera un globo cargado de helio y los rayos globulares no se comportan de esa forma tan sorprendente.

El científico ruso Piotr Kapitsa cree que los rayos globulares son descargas libres de electrodos que son provocadas por onda muy cortas de electricidad estática cuya naturaleza no se conoce, siempre nacen entre la Tierra y las nubes.

Los científicos neozelandeses John Abrahamson y James Dinniss piensan que los rayos globulares son esferas ígneas de silicio conectadas y que son generadas por el llamado ‘rayo tridente’.

Los testigos presenciales que han podido ver la caída de un rayo globular hablan de balones de luz de unos 20 centímetros de diámetro y que pueden llegar a irradiar mucha energía. El color más frecuente de este tipo de rayos es verde, pero varían entre todos como el azul o el naranja pasando por el amarillo o el rojo.

Las informaciones que nos llegan de los rayos globulares siempre indican que son difíciles de fotografiar y las pocas –presuntas- imágenes que nos han llegado de los mismos son tan malas que no pueden ser utilizadas como pruebas de éste intrigante fenómeno.

El rayo globular permanece más tiempo en el cielo que un rayo normal, casi diez segundos, lo cual es una barbaridad, aunque hay algunos de ellos que han llegado a estar en el cielo por espacio de casi medio minuto, treinta eternos segundos, para ir desapareciendo.

La duración también parece estar en función del color así los que son de tonos naranjas o azules permanecen más tiempo en el cielo que los que son de otros colores.

Otra particularidad de los rayos globulares es que tiene la capacidad de atravesar ventanas y paredes sin hacer daño a nada, se mueven despacio y su movimiento es paralelo al suelo dando pequeños saltos.

Se creyó, en un pasado, que los rayos globulares eran perniciosos para el ser humano pero se ha demostrado que no. Tampoco tienen relación alguna con el fenómeno de la combustión espontánea y la energía que se desprende de ellos, finalmente, no pasa de ser la misma que genera una luciérnaga. Incluso menos.

Los rayos globulares han sido observados en diferentes zonas de nuestro planeta y en poco se parecen a su familiar directo, el rayo normal, con toda su violencia y potencia. No se tratan de una ilusión óptica sino que parece que atiende a una realidad desconocida –de momento-.

En la actualidad son muchos los investigadores que se afanan en resolver el misterio de los rayos globulares, de demostrar su existencia con pruebas que acepte la Ciencia más allá de los siempre cuestionable relatos de los impresionados testigos.

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